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VOLVER AL PASADO, una película de violencia, drogas y policías corruptos hecha sin presupuesto alguno por los habitantes de una barriada pobre de Guatire, a las afueras de Caracas, se ha convertido en una de las más vendidas y se perfila como un nuevo fenómeno cinematográfico en Venezuela.
Este artículo salió reseñado en Noticias24 y realmente nos pareció una nota super interesante para los cineastas que siempre buscan nuevas alternativas ante un mundo actual donde hay que conseguir finaciamiento a como de lugar.
El director es un obrero de 35 años, Yosmar Istúriz, que quiso hacer una película de barrio que tuviera una enseñanza, inspirada en la idea del arrepentimiento, y aunque es una película de ficción está basada en la vida real
65 personas de la zona de Guatire, se ofrecieron como actores, cantantes, ayudantes de la producción, prestaron sus casas, negocios, motos y automóviles para esta película. El filme, que logró exhibirse solamente un día en una sala de cine de Guatire, ha vendido en un mes más de 20.000 copias piratas, de las cuales no ha habido ganacias para los realizadores.
La trama del filme cuenta la historia de un niño que deja los estudios y forma una banda de narcotraficantes para finalmente arrepentirse. Cambia su vida y abandona el mundo del crimen, cuando muere la mamá, ahí vuelve al pasado y evaluando lo que ha sido su vida. Después descubre que la mamá no había muerto, que fue sólo un sueño, y como la ve viva, tiene entonces la oportunidad de cambiar y rectificar. Es una película que sirve de reflexión y de mensaje para la juventud.
Filmada con una sola cámara, una mini DV Panasonic, el filme muestra, además del deseo de expresar la situación de las barriadas en Venezuela, una intención estética, con preocupación por la musicalización y los planos. Adicionalmente, los actores se esforzaron por lograr la mayor veracidad posible. Así, José Yánez, que interpreta a un drogadicto apodado “Zancudo loco”, aseguró que para cumplir con su papel comió hasta de la basura porque “todos querían hacerlo lo más natural posible”.
La gente del barrio los ayudó bastante. Como no tenían recursos, “todos pusieron las uñas”, explicó, por su parte, Joselyn Ramos, quien es la actriz principal, una vendedora de helados en la vida real, que se sorprende de que incluso le han pedido autógrafos en la calle.
VOLVER AL PASADO es la cuarta película aficionada de Istúriz, quien antes rodó dos comedias y un drama. En su estilo casero de retrato de la violencia, es la segunda que logra éxito en Venezuela, después de “Azotes de Barrio en Petare”, rodada en otra barriada de Caracas, que también vendió miles de copias piratas.
La crítica dice que este tipo de filme constituye “la verdadera cultura popular” y es un “fenómeno inédito, pues antes se había hecho cine sobre la pobreza, pero no desde ella”. “Se ha hecho cine sobre la marginalidad, pero por artistas, por cineastas profesionales con un compromiso político”. “Volver al pasado” o de “Azotes de Barrio en Petare” se explica en parte porque “la gente del barrio se quiere ver retratada”.
En tanto, Istúriz, admirador de Steven Spielberg y del actor mexicano Roberto Gómez Bolaño, el famoso intérprete de “El chapulín Colorado”, tiene ya listo un nuevo guión y se ha acercado a la Villa del Cine, ubicado en la misma población de Guatire, para indagar cuáles serían las posibilidades de financiamiento.
“Quiero vivir haciendo cine” predica el director. |