|

Camelia Coupal, dueña del Coupa Café, nuestra sede social, es una hermosa joven llena de una gran dulzura y armonía, que aprendió a luchar -inesperádamente- por su propia vida, cuando tuvo cáncer, y ello, la hizo redimensionar los valores por los que siempre creyó, y ubicarlos de una manera en la cual no hay lugar para lo superfluo.
Una chama de su edad y de su condición, por lo general, no se detiene a pensar en ello, y menos en una ciudad como Los Angeles...pero para ser fiel a esos valores, se fue a Africa por dos meses, para ser partícipe de uno de sus sueños: ayudar a niños huérfanos necesitados.
Caraqueña de nacimiento, Camelia es muy apegada a su familia, la cual es lo más importante en su vida, por el gran amor, apoyo que siempre le han brindado y esa camaradería que los mantiene bien juntos, no importa donde se encuentren en el planeta. "Somos muy unidos todos. Aunque todos vivimos en diferentes ciudades, hablamos por los menos cinco veces al día..." Su hermana vive en Nueva York, su hermano en Palo Alto, California y sus padres en Caracas.
Pero también, Camelia cree mucho en la amistad. "Mis amigos son demasiado importante en mi vida, y han sido un increible apoyo, y tanto ellos como mi familia, me definen". Cuando le comenté sobre "esos amigos" que se ganan cuando se es dueña de un bar, un restaurant o lugar de interés social me dijo: "Yo creo que uno tiene que tener fe en la gente y darles el beneficio de la duda. Claro que existe mucha gente que pueden ser "amigos", pero esto no sólo pasa en este tipo de negocio, sino también en la vida cotidiana".
El negocio de restaurantes y bares es uno de los más absorbentes, e ingratos, porque hay que estar pendiente de un millón de detalles y lidiar con las diferentes expectativas de cada cliente, pero para Camelia ha sido la mejor experiencia.
"Abriendo Coupa Café he aprendido muchísimo en cuanto manejar un negocio, y todos los detalles que implica desde la construcción hasta las operaciones del día a día. Sí, te vuelves un esclavo, por eso creo que la gente dice que es absorbente e ingrato, pero para mí ha sido fascinante y gratificante. Claro que hay momentos que desearía tener más tiempo para mi misma, pero a la vez no lo cambiaría por nada". Eso gracias a un equipo humano que la respalda..."Sin mi equipo humano, mi familia, amigos y mis empleados, mi vida no sería lo que es."
Camelia estudió en Stanford University, una de las universidades líderes en investigacion y enseñanza del mundo, la cual se localiza en Palo Alto, aquí en California, donde se graduó en el 2005. Allí estudió dos carreras: Ciencias Políticas con un enfoque en Relaciones Internacionales, e Historia, enfocada en Africa y el Medio Oriente.
No fueron los estudios universitarios sobre Africa los que llevaron a Camelia a irse a un país de ese continente a ayudar niños huérfamos, el pasado 28 de Julio, era algo que desde que era pequeña deseaba hacer. Además, no es la primera vez que lo hace.
"Aparte de tener la oportunidad de estudiar sobre Africa en la universidad, para mi, hay algo mágico en esas tierras que me atrae. Cuando fui el año pasado quedé sumamente impactada, y me acordé mucho que cuando me gradué tuve la oportunidad de irme a trabajar a Kenya, pero por las circunstancias de la vida terminé en Los Angeles, abriendo Coupa".
"Ahora me di cuenta que el momento era éste, porque pasan los años y uno va dejando los sueños y oportunidades, ya que la vida te puede ir atrapando, y decidí que si lo seguía postponiendo nunca terminaría por hacerlo".
"Además, cuando salí de mi cáncer me di cuenta que la vida se te puede ir cuando menos te lo esperas y debes hacer todo lo que puedas en el menor tiempo posible, aprovechando cada segundo que tengas. Cuando tienes que batallar por tu vida aprendes a apreciar cosas y ver la vida desde otra pérspectiva, especialmente en cosas que uno da por hecho."
Hacerle la pregunta que todo el mundo le hace sigue siendo para ella difícil de responder, pero a la vez se nota que está tan clara como la pasión que tiene.
"Mucha gente me pregunta por qué Africa? Por que no Venezuela u otro lugar, como aquí mismo, en Los Angeles? Y respondo: "Por que no?" Africa necesita mucha atención. Además, no se por qué y nunca lo he podido explicar pero tengo una gran pasión por ese continente. Además, Africa tiene el más alto nivel de miseria, hambre y enfermedades que cualquier otro continente del mundo, y no mucha gente va para allá".
Después de investigar bastante, Camelia entró en contacto con una organización que se llama GLOBAL VOLUNTEER NETWORK, quienes están basados en Nueva Zelandia y trabajan directamente con organizaciones locales de cada país. "Esa fue la razón principal de escoger esta organización, porque hay muchas otras que tienen su sede en cada país pero no trabajan con gente local. Además, gracias a dos amigos de la universidad que habian estado con GVN, me di cuenta que era una organización legítima."
Para Camelia los niños significan mucho. "Los adoro, y me muero por tener los míos. Lo que más amo en los niños es la inocencia y su pureza. Esa inocencia, es lo que creo, que los seres humanos empiezan a perder a través de los años, y por eso tenemos sociedades con tanto conflicto." Por eso, Camelia escogió ayudar en los orfanatos de Africa, para estar en contacto directo con niños que necesitan tanta atención.
Cuando no está en Africa, Camelia sigue en contacto con otra organización que se llama CHILDREN INTERNATIONAL con la cual patrocina una niña en Zambía. "Una vez esté en Africa voy a investigar sobre otras organizaciones en los países donde voy a estar, para seguir ayudando una vez que regrese a mi vida aquí".
Camelia Coupal se fue -con la preocupación y apoyo de su familia- a cumplir uno de sus sueños como otros que ha tenido: maratonista, escaladora..pero éste, ayudar a niños huérfanos y necesitados, ha sido el mayor de todos porque satisface lo que más nota le brinda: poder dar y compartir lo que le sobra: mucho amor.
Y compartiendo ese sueño con ella se convirtió automáticamente para mi en una de mis heroinas, una de verdad, de las que no sólo dice que va hacer, sino que sencillamente ...hace. Bravo Camelia !

|