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El 2008 marcó el primer aniversario de Venezolanos en Hollywood y uno de los logros más importantes del año fue la participación en difundir la idea de un Grammy honorario para el maestro de la música Venezolana: Simón Díaz.
El 12 de Noviembre del 2008, en la ciudad de Houston, Texas, la Academia Latina de la Grabación le brindó homenaje a la carrera de Simón Díaz otorgándole el premio del Consejo Directivo en un acto lleno de emoción y nostalgia y en el que estuvo presente la familia del músico y algunos miembros de nuestra organización.
Y es que ese día fue la culminación de un proceso que se inició precisamente en una reunión mensual de Venezolanos en Hollywood y que demostró el potencial de una organización como ésta. Si bien es muy claro que el Grammy de Simón Díaz no fue otorgado como resultado de la avalancha de personas que se unieron a la causa vía Facebook, sino por la impresionante carrera de nuestro querido músico, también es cierto que si no hubiese sido por la iniciativa originada en la organización el Tío Simón muy probablemente hubiera sido olvidado un año mas.
La idea fue planteada por Jesús M. Rodríguez quien comenta: “ Simón Díaz es el único responsable por su premio tan merecido. Nosotros sólo creamos la matriz de opinión necesaria para que se hiciera una realidad. Es una prueba muy contundente de lo que una organización como la nuestra tiene la capacidad de lograr. El día que yo propuse la idea algo que había estado en mi mente, por hacía ya unos años, instantáneamente tomó una nueva dimensión al hacerse la meta de más de cien personas. Venezolanos en Hollywood fue el lugar perfecto para que algo así se originara y se convirtiera en el fenómeno que resultó. Luego, claro está, la generosidad de la Academia quedó también evidenciada, en particular el don de gente siempre manifestado por su presidente Gabriel Abaroa”.
Y ese fenómeno al que se refiere Jesús M. Rodríguez se manifestó con el grupo creado en facebook, que en su momento tope llegó a agrupar a más de 62 mil personas. El primero en proponer la idea del grupo en la Internet fue Oren Stambouli quien comenta: “ Uno nunca puede descartar el poder que tenemos como seres humanos de realizar nuestro sueños (…) También es importante resaltar que todo esto nació de una idea en una reunión y se llevo de principio a fin. La energía colectiva de un grupo de personas que se reúne con objetivos definidos es imparable”.
Juan Pacheco, uno de los miembros fundadores de Venezolanos en Hollywood y experto en Relaciones Públicas reflexiona acerca de la importancia de este logro para el grupo: “La organización se dio a conocer en Venezuela y entre los Venezolanos que siguieron la iniciativa creada por esta. Eso sirvió para darle una relación directa –a nivel de imagen- entre el apoyo al maestro Simón Díaz y la petición de reconocimiento a la carrera del artista y Venezolanos en Hollywood, como creadores de la misma”.
Y la idea fue sólo el comienzo. En un proceso que entre otros muchos involucró también a Ileana Simancas, Diego Velasco, Blas Kisic, David Mazzarri, Francisco Stohr y Jesús Florido. Entre los más fuertes apoyos a la iniciativa se destacan las figuras públicas: Ricardo Montaner, el ganador del Oscar Jorge Drexler, Joan Manuel Serrat, José Luis Rodríguez, Fito Paez, los Hermanos Gaitán, el Maestro José Antonio Abreu, Ilan Chester, Maria Conchita Alonso, Patricia Velásquez, Los Amigos Invisibles, Jaime Camil, Alejandro Campos, Elí Bravo, Orlando Urdaneta y Martirio.
Uno de los miembros de Venezolanos en Hollywood que estuvo presente en la ceremonia de entrega fue Francisco Stohr quien comenta acerca de la experiencia: “Además de haberme movido cada una de las fibras venezolanas que llevo en mi cuerpo. Además de haber sentido más orgullo que nunca de ser venezolano. Además de sentir alivio por ver la entrega de un merecido premio nunca entregado. El hecho que toda la familia Díaz, amigos y adjuntos, nos recibieron con los brazos abiertos, sin prejuicio ni duda, me hizo ver y creer que la verdadera Venezuela está dentro de cada uno. Y eventos como estos nos unen bajo un orgullo indescriptible”.
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